Limpiezas casas de Barcelona

Mantener el hogar limpio “sin matarse” Ese es el lema de cualquiera. O al menos a cualquiera que odie la limpieza o tenga que dedicar muy poco tiempo libre a ordenar su casa. El problema es que cuando eres de las personas que tienen pereza para limpiar, al final acumularás suciedad y escombros, y una cosa es que no te queda más remedio que correr un maratón de limpieza de la cual no le gusta a nadie, ni ayuda a armonizar con el orden y la limpieza, porque si pasas cinco horas limpiando, no solo estarás agotado, sino que difícilmente querrás repetirlo, por lo que no te acostumbrarás a la limpieza. 

Además, cuando elijas dejarlo todo para “el día que limpies”, si por algún motivo no terminas las tareas pendientes, te sentirás mal, lo que a su vez te desanimará. porque las limpiezas en el hogar no se hace a diario, ni siquiera una vez a la semana. Esto significa que acumulará suciedad, volverá a estropear … y tendrá que planificar otra “súper limpieza” agotadora.

 Para ello lo ideal es quitarnos la idea de que limpiar es aburrido y tedioso y busquemos un método que nos permita hacer la limpieza más fácil y que nos conecte con la limpieza y el orden. En realidad si el problema es que asociamos la limpieza de la casa como un trabajo sumamente agotador, lo ideal es hacer un plan para mantener a raya el desorden y la suciedad y no dejar que se acumulen. es decir, planificar actividades a corto plazo, pequeñas cosas que pueden hacerse cada día evitando la acumulación de trabajo para un solo día.

 

Un ejemplo muy sencillo es el hecho de tender la cama al momento de levantarnos. Pues aunque parezca algo sencillo, una cama hecha o desecha marca una gran diferencia a la hora de percibir como está la casa, hace que la habitación se vea menos desordenada y además te hace sentir bien, y más aun cuando llegas cansado del trabajo y entras en el dormitorio para acostarte. Esto te toma menos de cinco minutos.

otras de las situaciones que ocurre muy seguido en las casas es la acumulación de de sartenes, platos y cacerolas sucias, con restos de comida en el fregadero. No hay nada más desolador y que provoque más sensación de desorden y suciedad en la casa que permitir esta situación, por ende se recomienda lavar los platos al momento de terminar cada comida de igual forma si antes o después vas a tener que fregarlos, hazlo tras cada comida y no dejes que se apilen ni esperes a necesitar algo de la vajilla para ponerte a limpiarlo. Esto es aplicable también a la cena. Recoger la mesa, despejar la encimera, poner el lavavajillas o fregar platos y cacharros antes de irse a dormir te permitirá arrancar al día siguiente con buen pie. Al principio puede dar pereza, pero lo agradecerás cada mañana cuando entres a preparar el desayuno a una cocina en orden.